El dolor en el codo derecho, comúnmente conocido como epicondilitis lateral o codo de tenista, es una lesión que ha aumentado considerablemente en nuestra sociedad. Se trata de la inflamación de los tendones de los músculos extensores de la mano en su inserción en la parte externa del codo. Esta afección, sin embargo, no siempre está asociada al uso intensivo del brazo, como sucede en los deportistas. En muchos casos, el dolor en el codo puede surgir sin una causa aparente, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿Qué factores pueden estar influyendo?
Desde una perspectiva osteopática y de medicina tradicional china, un dolor en el codo derecho puede estar relacionado con el mal funcionamiento del hígado. Estudios como los realizados por la American Osteopathic Association han encontrado que un hígado en disfunción puede provocar tensiones reflejas en diversas partes del cuerpo, especialmente en el lado derecho. Puedes leer más sobre estos estudios aquí.
El hígado, al estar sobrecargado o inflamado, genera distensiones que afectan directamente la musculatura superior del lado derecho del cuerpo, lo que explica por qué el codo puede verse afectado. Además del dolor en el codo, otros síntomas comunes de problemas hepáticos incluyen:
- Problemas digestivos.
- Cansancio excesivo después de las comidas.
- Sueño no reparador.
- Sensación de amargura o frustración.
- Sensibilidad a la luz.
¿Por qué puede dañarse el hígado si no consumes alcohol?
Muchos pacientes creen que el hígado solo se ve afectado por el consumo de alcohol, pero en realidad, hay otros factores que pueden perjudicar su funcionamiento. Según un estudio publicado en The Lancet Gastroenterology, las emociones, especialmente la ira contenida, tienen un impacto directo en el funcionamiento del hígado. Este órgano actúa como un «filtro emocional», acumulando la energía negativa y el estrés emocional. Frases como “me pone del hígado” reflejan esta conexión psicosomática, y no es casualidad que el estrés emocional afecte directamente a la salud hepática.
El primer paso para tratar este tipo de dolor es atender la salud del hígado, tanto en el aspecto físico como emocional. Algunos estudios sugieren que mantener el hígado en equilibrio puede aliviar síntomas físicos como el dolor de codo y otros problemas musculares. Aquí te damos algunos consejos:
Gestión emocional
El ejercicio físico regular y el mindfulness han demostrado ser efectivos en la reducción de la ira y el estrés, promoviendo la liberación emocional y ayudando a equilibrar la función hepática.
Alimentación y Detoxificación Hepática
Algunos alimentos favorecen el funcionamiento del hígado y ayudan a prevenir su sobrecarga. Estudios clínicos han demostrado que las dietas ricas en verduras, legumbres, pescados y frutos secos son beneficiosas para el hígado.
- Evitar alimentos como cítricos, lácteos, frituras, embutidos, café y alcohol es esencial para mantener el hígado en óptimas condiciones.
- Las infusiones como la cola de caballo, ortiga, cardo mariano y rábano negro han sido utilizadas durante siglos para promover la desintoxicación hepática y mejorar su función, como lo avalan estudios recientes en Journal of Herbal Medicine.
Acupuntura y Terapias Complementarias
En acupuntura, el punto 5P (Chi Ze), del meridiano de pulmón, es altamente efectivo en el tratamiento de dolores en el codo, según la British Acupuncture Council. Además, la Acupuntura Zonal, una técnica moderna, utiliza el punto 4 superior, que actúa directamente sobre el epicóndilo, ayudando a reducir el dolor y la inflamación.
El dolor en el codo derecho sin motivo aparente puede estar relacionado con factores más profundos de lo que inicialmente se percibe, como el mal funcionamiento del hígado o el estrés emocional acumulado. A través de una combinación de técnicas de liberación emocional, alimentación adecuada, desintoxicación hepática y acupuntura, es posible tratar eficazmente esta afección. Mantener la salud del hígado y liberar las emociones es clave no solo para evitar el dolor en el codo, sino también para mejorar el bienestar general.
Recuerda, cuidar tus emociones es también cuidar de tu cuerpo. ¡Que nada ni nadie te ponga del hígado!
Escrito por:

Alberto Vila
Especialista en quiromasaje, osteopatía y acupuntura, director de Toxo Terapias y formador en Ciencias de la Salud




